lunes, 17 de enero de 2011
Miguel nunca tuvo perros, no dormía si había uno cerca, le daba terror pensar q moriría dormido y éstos se comerían su cadáver. Qué más daba, estaría ya él muerto para cuando los canes decidieran devorarle. Supongo que quería que alguien pudiera reconocerle por su rostro, y no que tuviera que ser descuartizado para obtener alguna muestra forense y mientras que alguien tuviera la angustia sobre sí era o no. Luego pues, no es que le tuviera miedo a la muerte. Pero qué habría de hacer su familia con esa carga? Mira que los arreglos funerales y el duelo es demasiada carga para que sea su única herencia. Y pues qué hacer? nada. Seguir y esperar que las cosas se arreglen solas.
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