viernes, 22 de octubre de 2010

All Is Well

Death is nothing at all, 
I have only slipped into the next room 
I am I and you are you 
Whatever we were to each other, that we are still. 
Call me by my old familiar name, 
Speak to me in the easy way which you always used 
Put no difference in your tone, 
Wear no forced air of solemnity or sorrow 
Laugh as we always laughed at the little jokes we enjoyed together. 
Play, smile, think of me, pray for me. 
Let my name be ever the household world that it always was, 
Let it be spoken without effect, without the trace of shadow on it. 
Life means all that it ever meant. 
It it the same as it ever was, there is unbroken continuity. 
Why should I be out of mind because I am out of sight? 
I am waiting for you, for an interval, somewhere very near, 
Just around the corner. 
All is well. 
Henry Scott Holland
1847-1918

Canon of St Paul 's Cathedral 

domingo, 22 de agosto de 2010

Una visita

Un día antes de que mi padre muriera lo visité por la mañana. Abrí las cortinas para que entrara el sol en el cuarto. Su cuidadora le daba el desayuno. Lo saludé como todos los días:

–¿Cómo estás? –le pregunté buscándole la mirada perdida.

–Mal. Hoy no hago ejercicios –me respondió en pie de guerra contra la absurda disciplina diaria con la que quería yo atarlo a este mundo.

La cuidadora desayunaba mientras yo acompañaba a mi papá. Le acerqué la cuchara a la boca. Probó un bocado, huevo con jamón, y dio un sorbo al café con leche. Noté que tragaba con dificultades. Con la boca llena, me miró, no me quitaba la vista de encima. Me perturbó:

–¿Me quieres decir algo? –quise arrancarle una palabra.

–No.

–¿Entonces? –le pasé la mano por la cabeza y le ordené el pelo blanco, desordenado, final.

–Te estoy viendo por última vez.

–No empecemos, papá –le dije para evitar el miedo, el dolor, la angustia.

Los dos sabíamos de qué hablábamos.

–¿Caminamos por el pasillo? –le propuse para distraerlo.

–Caminamos.

Quedaba muy poco del viejo fuerte que atravesó la década de los 80 y se asomaba a los 90. Después de la muerte de mi madre, una depresión salvaje le arrancó el alma. Pasamos frente a la galería de fotografías enmarcadas y puestas en la pared a cada lado de los muros del corredor. Nos abrían el paso hacia la nada. Mi papá volteaba como si buscara algo. Nos miraban sus padres, mi madre, mis hermanos, sus nietos. El tiempo nos mandaba distintas señales. Cada mañana hacíamos esa ruta. Él caminaba con mi ayuda y se dirigía a la fotografía que más lo atraía en ese momento. Cuando se lo permitía la cabeza, le colgábamos alguna historia a la foto, yo preguntaba y él respondía unas cuantas palabras. Esa mañana avanzó directo, sin dudar, con un largo dedo tembloroso señaló una imagen en el muro y dijo:

–Mi mamá.

–¿Te acuerdas de ella? –traté de acercarlo a la vida, pero no quiso seguirla, prefirió sus sombras.

–Me vino a ver anoche.

No le respondí, con qué derecho le quitas sus fantasmas a los que se dicen adiós. Quiso sentarse en el sillón rojo a reposar. Me distraje un momento y cuando volteé a verlo vi que se metía en la boca, hasta la garganta, una cuchara. La retiré de inmediato. Me dijo:

–Un obstáculo. Tengo un obstáculo.

Empezaba el final. Le llaman disfagia, los músculos de la faringe se paralizan, además una candidiasis le ulceró el paladar, la campanilla, las encías. No podía tragar. Le pregunté si le dolía:

–Sí. No puedo pasar saliva –habló con enorme dificultad, una voz sin textura, sin peso, un soplo perdido en el mundo de los vivos.

–¿Quieres oxígeno? –le ofrecí con el corazón arrugado.

Mientras le ponía el cable de aire fresco en la nariz me sentí desesperado, irremediable. Salí del cuarto a tomar aire y caminé yo mismo por el pasillo y señalé con el índice a mi madre, una imagen de su vejez luminosa, activa, antes de la oscuridad de la senectud.

El médico me informó:

–No hay mucho qué hacer. Vamos a hidratarlo.

–¿Cuánto tiempo?

–Un día, si mucho.

A la mañana siguiente mis hermanos entraban y salían del cuarto de papá, le dejaban una caricia, una frase, una mirada puesta en su cama de moribundo. Una enfermera le puso en el dorso de la mano una conexión para la venoclisis, la entrada del suero que evitaría una muerte de espasmos por la deshidratación. Por ese mismo conducto y aconsejados por su médico, le infiltramos Valium de diez miligramos para que se perdiera en una niebla sin dolor. Mi hija puso la jeringa en los cables del suero, le tembló el pulso:

–No tiemble, doctora –bromeé con lágrimas en los ojos.

Por ese puente partió mi padre. Como otras veces, papá tuvo razón esa mañana: me vio por última vez y yo mismo me despedí de él en silencio. Los dos sabíamos de qué hablábamos. El fantasma de su madre, que lo visitó unas horas antes de morir, estaba al pie de la cama. Era la visita que mi padre esperaba. Ha pasado un año desde aquel día y lo pongo aquí para conjurar al olvido y para que a estos recuerdos no se los lleve el cauce de lo que mi padre llamaba los tiempos perdidos.


http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/49592.html

domingo, 30 de mayo de 2010


He aquí el resultado de todo este tiempo en el que he querido decirte que te amaba, gritarlo. Eso es Todo. - Diciembre de 2005

El cielo Dividido

jueves, 22 de abril de 2010

y tú mamá también

El espacio utópico como medio catalizador de la sexualidad masculina
 y la lucha de clases en Y tu mamá también 

Juan Antonio Serna

Georgia Southern University

 

Después del éxito de Amores perros (2001) llega otro film mexicano que ha despertado controversia, no sólo por su contenido, sino también por sus escenas eróticas y sexuales. El film Y tu mamá también (2001) de Alfonso Cuarón, cuenta la vida de dos jóvenes mexicanos Tenoch y Julio, cuya aparente preocupación filosófica es el sexo, apegándose para ello a un manifiesto que ambos han inventado para reafirmar su masculinidad y para entablar una lucha por el poder vía el elemento fálico.

Cuarón presenta una historia juvenil utilizando el sexo como un discurso para reflejar la problemática social, política, ideológica, filosófica y económica de la sociedad mexicana contemporánea. Pero desde un lente observador sin emitir juicios abiertamente. Asimismo recurre a un narrador omnisciente que introduce a los personajes y da al espectador una versión unívoca de los hechos y la realidad .

Y tu mamá también (cuya traducción debió ser ¨I screwed your mother too¨) es una película divertida, amena, provocativa y un viaje sexual para llegar a conocer la intimidad mexicana a través de la ciudad de México. Y tu mamáplantea el conflicto de dos adolescentes por encontrar su propia identidad aun y que para lograrlo arriesguen su amistad de toda la vida. Cuadrón cuenta en su película con un elenco al que maneja con un realismo mágico, y con una cinematografía que logra dar al film un sentimiento de naturalismo fresco (Carreño, 2-3).

Así que el objetivo de este ensayo radica en analizar el espacio utópico–Boca del Cielo–creado por Tenoch y Julio, primero como un elemento catalizador de la sexualidad masculina, y segundo como una lucha por el poder entre las clases sociales media y alta de la sociedad mexicana.

La película de Cuarón causó polémica tanto entre la audiencia como entre la crítica. Sin embargo, el film alcanzó grandes premios a nivel internacional tales como Best Foreign Language Film (2002 New York Film Critics Circle), Best Screen Play (2001 Venice International Film Festival), Best Foreign Language Film (2002 Film Critics Circle of Australia) y logró la nominación al Best Original Screen Play (75th Annual Academy Awards).

Según Paul Bymes, Y tu mamá: ¨[...] is a film about search for freedom made with such intellectual that it makes you realise what we´re missing most of the time.¨ (1) Además para el crítico el film alcanza: ¨[...] that state of grace in a road movie that goes from the inferno of Mexico City to a beautiful beach called Boca del Cielo, or the Mouth of Heaven. It´s a journey from the profane to the sacred.¨ (2) Por su parte, Roger Ebert plantea que en el film: ¨The narration and the roadside images are a reminder that in Mexico and many other countries a prosperous economy has left an uneducated and penniless peasantry behind.¨ (2) Mientras que para Jeffrey M. Anderson, Y tu mamá guarda cierta analogía temática con el film Weird Science (1985) de John Hughes. Aunque Anderson especifica que en Y tu mamá la fantasia sexual adolescente sí se convierte en realidad. Anderson también explica que en Y tu mamá: ¨Along the way, a narrator let us know certain points of interest and biographical details, much like in Amelie, details are throwaways, but they´re all entertaining and enchanting in small ways.¨ (1)

Cuarón recurre a un narrador cómplice y omnisciente para presentar un discurso sexual e ideológico mediante el uso de oposiciones binarias (la clase social alta-la clase social media, España-México, el macroespacio-el microespacio, la heterosexualidad-la homosexualidad, el espacio urbano-el espacio rural, la vida-la muerte y la voz masculina-la voz femenina), de un lengauje coloquial, soez y real (en el que se aprecia el dialecto del Distrito Federal y el sociolecto (de la clase en el poder), de un viaje de placer y diversión, de un manifiesto juvenil, de juegos eróticos, de alegorías, de símbolos, de verdades incompletas y de silencios escondidos. El uso del narrador como parte de la técnica narrativa y cinematográfica ayuda al espectador a conocer más a fondo tanto a los personajes como la problemática social, sexual y económica planteada en el film (la masacre de Cerro Verde, la búsqueda de identidad,la situación de Chiapas, las manifestaciones en contra del gobierno). Cuarón explica que la finalidad de usar un narrador-una voz en su film se debe a la influencia del cine francés en su formación y que además dicha técnica se usó en el cine francés de la década de los sesenta (Basoli, 27).

Resulta importante hacer hincapié en el manifiesto creado por Tenoch y Julio, ya que en él se hallan dicotomías interesantes que llevarán a los personajes y al espectador a descifrar uno de los silencios más desgarradores de la película. Según ellos, el manifiesto forma parte de su pacto soldiario, su vínculo amistoso y de su concepto con respecto a la vida y al sexo. Julio afirma: ¨lo firmamos con sangre.¨ (Y tu mamá). Tal manifiesto lo integran diez mandamientos (cierta referencia a los diez mandamientos de la iglesia católica), de ellos destacan el séptimo y el décimo. El séptimo: ¨ Tenoch: Que muera la moral y que viva la chaqueta¨ y el décimo: ¨Julio: La neta es chida pero inalcanzable¨ (Y tu mamá). Las dos dicotomías que sobresalen se refieren primero a la moral y segundo a la verdad. Es decir, que ellos están conscientes de la pseudo moral que prevalece en el país, pero al mismo tiempo son ellos quienes al final del film destruyen su vínculo y pacto precisamente por el sentimiento de culpabilidad que experimentan gracias a esa moral. Mientras que la verdad para los chicos también resulta inalcanzable y por ello deben silenciar lo que sucedió entre ellos en Boca del Cielo. Además esa verdad también es inalcanzable para las clases marginadas en la sociedad mexicana.

Ahora bien, el elemento del viaje funciona como un mecanismo de catarsis para los tres protagonistas, puesto que desnudan su veradero yo entre sí. Y si bien en un principio los dos varones tratan de impresionar y de seducir a Luisa, sin embargo, es ella quien los seduce, los impresiona y los conduce a enfrentar sus deseos eróticos reprimidos, concientizándolos sobre su falta de madurez y experiencia en la vida. Es en el viaje también en el que se descubre que el discurso de la verdad en la vida de los protagonistas masculinos es incompleta y hay algunos secretos ocultos. Ejemplo: ¨El narrador: Julio y Tenoch contaron a Luisa muchas anécdotas más. Cada historia confirmaba el fuerte lazo que los unía, el vínculo sólido e inseparable. Las historias que contaban [...] eran verdaderas, pero como siempre sucede se trataba de una verdad incompleta¨ (Y tu mamá).

El espacio utópico Boca del Cielo en el film sirve como medio catalizador de la resemantización de la sexualidad masculina adolescente y como un mecanismo que logra desencadenar la lucha por el poder entre las clases sociales. El director Cuarón subraya que Y tu mamá es un film cuya temática consiste en la búsqueda de identidad de uno mismo y en la realización del viaje. Y el hecho de utilizar como protagonistas a dos jóvenes adolescentes representa la alegoría de México como país adolescente en vías de madurar, de buscar su identidad y de concienciarse de los conflictos sociales que enfrenta en la actualidad. Además la idea de presentar un panorama de los espacios urbano-rural cumple con el objetivo de representar los diferentes Méxicos que prevalecen en la nación (Basoli, 26).

Ahora bien, para llegar al espacio utópico de Boca del Cielo los protagonistas emprenden el viaje desde la ciudad de México. De acuerdo a Juan Eduardo Cirlot, el significado del viaje constituye:

Desde el punto de vista espiritual el viaje no es nunca la mera traslación en el espacio, sino la tensión de búsqueda y de cambio que determina el movimiento y la experiencia que se deriva del mismo [...] El viajar es una imagen de la aspiración-dice Jung-del anhelo nunca saciado, que en parte alguna encuentra su objeto (31). Señala luego dicho autor que ese objeto es el hallazgo de la madre perdida. (459-460)

Para Luisa el viaje representa una catarsis de purificación a través del llanto, y su traslación de México a la provincia le permite realizar esa búsqueda interna para aceptar los conceptos de vida y muerte, y asimismo valorar su propia vida que está a punto de extinguirse y su matrimonio con Jano. En el caso de Julio y Tenoch el viaje personifica ese anhelo sexual silenciado y deseado y la traslación los lleva a la tensión y al confrontamiento de la realidad y de sus verdades-secretos ocultos.

El primer nivel de la resemantización de la identidad masculina juvenil se observa vía la oposición binaria de Tenoch y Julio. Tenoch pertenece a la clase alta y hegemónica de la sociedad defeña, y su nombre representa un pseudo-nacionalismo contradictorio. Julio pertenece a la clase media y su nombre personifica a la gente cómun. El común denominador que los une es su aparente lazo fraternal y amistoso. Aunque ambos comparten casi todas sus experiencias y anécdotas, siempre está presente entre ellos esa competencia por demostrar quien es mejor que el otro. Tanto Tenoch como Julio a lo largo de toda la película intentan demostrar su grado de superioridad y/o inferioridad mediante pequeño detalles o situaciones. En una primera intepretación el espectador pudiese pensar que se trata solamente de juegos banales juveniles típicos de la edad y la inmadurez de los muchachos. Empero, al profundizar y al reinterpretar sus acciones se percibe una lucha sexual por reafirmar su filosofía chauvinista. La resemantización de la identidad masculina se puede categorizar en dos niveles. El primer nivel lo personifican las relaciones sexuales de los muchachos con sus respectivas novias y con Luisa. El segundo nivel lo representa la experiencia homoerótica que ambos experimentan en Boca del Cielo.

Las relaciones de Tencoh y Julio con sus novias es liberal en el sentido que ellos practican las relaciones sexuales y al parecer se llevan bien como pareja. En cuanto a la relación con Luisa todo empieza como un juego y termina en la intimidad personal y sexual. Luisa primero seduce a Tenoch.a quien toma por sorpresa: ¨Luisa a Tenoch: quítate la toalla [...] ¿Por qué no te haces una paja? [...] ¿Quieres qué te enseñe las tetas? Tenoch: Sí¨ (Y tu mamá). Tenoch en principio reacciona como un corderito asustado y después se deja guiar por Luisa, quien termina proporcionándole placer oral. Julio descubre por accidente la intimidad de Luisa y Tenoch. Según el narrador :¨Julio no podía explicar lo que sentía. Sabía que no era furia¨ (Y tu mamá). Tenoch por su parte reafirma su identidad masculina vía la relación erótica que sostiene con Luisa y se la confiesa a su amigo-hermano como si fuese un trofeo. Julio por su parte, asume una postura de silencio y hermetismo frente al otro (Tenoch). Y aunque el narrador asevera que Julio no sentía furia, la actitud de éste frente a Tenoch así como sus comentarios y confesiones reflejan lo contrario.

La transgresión de la voz femenina crea tensión y enfrentamientos entre los amigos llevándolos a romper su esquema fraternal y su vínculo de complicidad. De ahí que Luisa ahora se da a la tarea de seducir a Julio. Luisa es quien una vez más inicia el juego erótico, esta vez con Julio. Ella lo empieza a llevar a cabo en el coche delante de Tenoch: ¨Luisa a Julio: [...] Dámela, ay!.[...] Estáte quieto, tranquilo, mírame! Julio: ay guey [...] ay! Perdón! (Y tu mamá). Mientras que Julio resemantiza su identidad masculina a través del placer que Luisa le ofrece, Tenoch se siente traicionado por Luisa y por su supuesto amigo-hermano. Luisa calma a Tenoch y lo concientiza de la situación que el trío está experimentando. Una vez más, es el elemento femenino que mediante el sexo y la palabra ejerce control sobre el elemento masculino juvenil en el film.

A pesar de que la culimación de la experiencia homoerótica que los chicos tienen en el espacio utópico de Boca del Cielo, el deseo de pertenecerse sexualmente ya había hecho acto de presencia en el film de una manera implícita. El primer ejemplo de ese deseo silenciado surge en la escena en la que ambos se están bañando: ¨Tenoch a Julio: Qué pinche verga tan fea tienes [...] Julio a Tenoch: confiesa que te gustó ¨. En esta escena se refleja la atención que Tenoch da al pene de Julio supuestamente para ridiculizarlo o menospreciar su masculinidad debido a la forma de su miembro. El segundo ejemplo es en la escena en la que Luisa al molestarse con ellos por su actitud pueril les grita el deseo homoerótico que ambos esconden y anhelan: ¨[...] Pensé que erais distintos [...] como todos los tíos marcando territorio [...] cuando lo único que les gustaría sería follar el uno con el otro¨ (Y tu mamá). Esta escena permite descifrar lo que Luisa como parte externa del grupo de chicos ha podido percibir en el viaje y en la convivencia con los críos, como ella los llama. Esto se comprueba casi al final del film y PatAufderheide también hace hincapié en dicho deseo. Para ella "[...] Luisa guides them both to the discovery of their love for each other" (32).

Julio y Tenoch recuperan su camaradería gracias a Luisa. Después de pasar el día en el espacio útopico-real Boca del Cielo, deciden pasar la noche en San Bernabé. Durante la cena se logra un ambiente cordial, de amigos, de alcohol y de confesiones. Ya ambos saben que han sostenido relaciones sexuales con la novia del otro y que su relación con Luisa será efímera. Al calor de la noche y del tequila surgen nuevos secretos: ¨Tenoch a Chuy: somos hermanitos de leche [...] Julio a Tenoch: Tenoch, Tenoch a tu mamá también [...] el día que me hizo la limpia¨ (Y tu mamá). Quizás debido al alcohol Tenoch no repara en la confesión de su amigo o más bien parece no importarle que su madre haya sostenido relaciones sexuales con su supuesto mejor amigo. El trío sigue relajado y bebiendo más y aquí la música y Luisa funcionan como mecanismos para llevarlos a la expriencia heterosexual-homoerótica que marcará la metamorfosis que sufrirá su amistad. Después del baile los tres se marchan a la habitación donde dan rielda suelta a sus deseos sexuales. Es Luisa quien incita o da la pauta a Julio a que se acerce más a Tenoch mientras ella les brinda placer oral a los dos: ¨Luisa a Julio: Ven ven¨ (Y tu mamá). Finalmente Tenoch y Julio se besan y aceptan en silencio disfrutarse uno al otro sexualmente. Tal vez haya sido el alcohol o las circunstancias, y no es sino hasta la mañana siguiente cuando ambos se despiertan desnudos y se dan cuenta que han dormido así en la misma cama.

Lo anterior se compagina con la opinión de Jan Stuart, en su reseña sobre el film. Según su opinión los chicos: ¨They also engaged in sex, commandered by Luisa, who helps the boys unravel the morass of homosexual tensions between them¨ (65). Por su parte, Peter Travers comenta lo siguiente del film: ¨Y tu mamá también is a film that uses sex to unlock secrets. The resentments Julio and Tenoch feel toward each other underscore a homoerotic attraction¨ (138). Una vez que los muchachos han experimentado el sexo entre ellos pretenden evadirse uno al otro y su hermetismo se vuelve más latente así como su sentimiento de culpabilidad al ambos inventar excusas para volver a casa. Ejemplo: ¨Julio a Luisa: oye me tengo que ir le tengo que regresar el coche a mi hermana [...] Tenoch a Luisa: yo ya me tengo que ir¨ (Y tu mamá). La experiencia sexual y los secretos revelados en el espacio rural aleja a los amigos.

Por otro lado, la lucha de clases en el film la personifican los dos protagonistas. En la superficie Julio y Tenoch se llevan bien y no les importa que pertenezcan a mundos sociales distintos. Sin embargo, son los comentarios, los celos, la competencia y la actitud que denuncian que en realidad sí existe esa pugna de clases, que representa uno de los tantos silencios en la película. El primer ejemplo de la diferencia de clases se detecta en la voz de la madre de Tenoch: ¨¿Julio vas a ir a la boda de Jessica verdad? Julio: Señora cómo cree que voy a faltar. La madre de Tenoch: Tienes que ponerte muy guapo, va a estar el presidente¨ (Y tu mamá). La madre de Tenoch utiliza como eufemismos un tono maternal un adjetivo calificativo ´guapo´, para sutilmente darle a entender a Julio que debe pulirse en su vestimenta para que no se note su verdadera clase social. Asimismo la señora hace énfasis en la presencia del presidente en dicho evento social, y razón de más para que Julio se esmere. El siguiente ejemplo en el que se refleja cierto resentimiento y la diferencia social es cuando Julio se dirige a uno de los cantineros expresándole su inconformidad social: ¨Pinche bola de culeros, no guey? ¨ (Y tu mamá).

El uso del lenguaje juega un papel preponderante en la película porque permite desfamiliarizar las verdaderas connotaciones que conllevan los comentarios de los personajes. En este caso el uso del adjetivo ´culeros´representa a la clase hegemónica y el sustantivo ´guey´ personifica la identificación de Julio con los de su clase o con los de la clase baja. Es decir , la camardería con la que Julio se dirige al cantinero permite deducir que existe en él ese sentimiento de inferioridad y resentimiento al convivir con los de arriba.

El siguiente elemento relacionado con la diferencia social lo personifican los celos de Julio cuando éste descubre que Tenoch ha sostenido relaciones con Luisa. Los celos y el resentimiento de Julio hacia Tenoch surgen de nuevo en la competencia de natación: ¨Julio a Tenoch: te dejaste ganar pendejo, no tenías por qué guey [...] Yo me cogí a Ana [...] me cogí a tu novia¨ (Y tu mamá). Julio expresa una vez más su complejo de inferioridad e intenta herir a su amigo al confesarle que lo ha traicionado con su novia Ana. Tenoch en un principio asume la misma postura hermética que Julio tenía cuando lo vio haciendo el amor con Luisa. Pero más tarde lo confronta y le hace ver que ha destruído la amistad y confianza que había entre ellos. Ejemplo: ¨Tenoch a Julio: cuántas veces te la cogiste? Julio: nomás una [...] Tenoch chingaste la amistad cabrón, la confianza guey, te chingaste a mi novia, me chingaste a mí. Julio: Perdón cabrón, fue sin querer¨ (Y tu mamá). Tenoch concientiza a Julio del daño que le ha hecho y aunque después ellos logran limar asperezas durante el viaje, su amistad y su lazo fraternal se rompe. Las confesiones mutuas crean tensión y animosidad en el grupo. Los insultos y confrontamientos son constantes. Tenoch se encarga ahora de poner a Julio en su sitio y en su clase: ¨A huevo te tenía que salir lo pinche nacote guey!¨ (Y tu mamá). Otro elemento que permite ver las diferencias sociales son los apodos que se gritan los chicos para Tencoh, Julio es un naco, nacazo, arribista, mientras que para Julio, Tenoch es un fresa, un pirurris.

A pesar de que las escenas sexuales cautivaron a la crítica y a la audencia, es la lucha de clases el tema que sirve como el real trasfondo de la película. Según Cuarón cuando los chicos empiezan a encontrarse a sí mismos, se concientizan de las similitudes que ambos poseen. Para Cuarón "[...] they get so scared that they have to seek shelter in some mask. The tragedy at the end is that the mask is the social conditioning they were trying to escape from at the beginning" (Basoli, 28). Cuarón señala que no es la experiencia homoerótica de los muchachos la principal causa-ruptura de su lazo y separación. Para él: "They don't split because of that (sex), that wasn't much of a trauma for them. Their split is a combination of everything. The situation with the girl is a result of something that's going on between them, which boils down to class conflict" (Basoli, 28).

Por otra parte, habría que subrayar precisamente tres interesantes aparentes contradicciones . La primera consiste en que si bien da voz a a la mujer, al final de la pelicula la sacrifica (Luisa muere de cáncer). Sin embargo, dicho sacrificio representa en otra lectura e interpretación las alegorías de la purificación, la libertad, la vida vía la muerte, la patria y la libertad de la mujer en la sociedad mexicana. Con respecto a Luisa, Pat Aufderheide señala la importancia de su personaje y su representación: "[...] Luisa, who has spent the journey coming out of her girlish shell and is now ready to assert not only sexual freedom, but also dignity and the demand for respect. She stomps off to the beach on her own" (32). Además para la crítica: "What looked like a march to feminism via sexual exploration was actually a complex mess of motives, her moods attain a starker meaning, and the boys's self absorption becomes even more daming in retrospect" (32). Definitivamente el rol de Luisa opaca a los personajes juveniles y logra que el espectador se identifique con ella. Su metamrofosis tanto como personaje y como mujer alcanza una plenitud alegórica, realista y feminista. En cuanto a Luisa, Cuarón comenta que su personaje no sólo intenta descubrirse a sí misma, sino que también relfeja el descubrimiento y la exploración del país (Basoli, 28-29).

La segunda consiste en la representación del elemento homoerótico (que por cierto lo trata con delicadez y finura), ya que o bien lo silencia del todo o simplemente denuncia la intolerancia de la sociedad hacia el elemento gay. La actitud de Tenoch y de Julio al final del film es fría y pareciera que nunca existió tal lazo de fraternidad. Quizás se refiera a la actitud homofóbica. Xabier Lizarraga en su texto Una historia sociocultural de la homosexualidad, explica el concepto de las minorías homosexuales según carlo Frabetti. Para Frabetti ¨pocas minorías se han visto tan poco prolongada y radicalmente rechazada como los homosexuales [...]". El tratamiento parcece ambiguo y deja dudas y es el espectador quien tiene que interpretar la verdadera inteción del Cuarón al respecto.

La tercera contradicción es el espacio en el que los chicos tienen su relación homosexual. Por qué ir en busca de otro espacio y-o alternativa? Tal vez sea como Georges Bataille lo plantea en su concepto del erotismo: ¨ El erotismo es al menos aquello de lo que es difícil hablar [...] el erotismo se define por el secreto [...] la experiencia erótica se sitúa fuera de la vida corriente¨ (257).

En conclusión la película presenta un discurso adolescente en el que se podría aplicar el concepto del bildungsroman en versión masculina y un discurso educativo de la paideia en versión femenina. Los adolescentes experimentan ciertas metamorfosis y se concientizan de su realidad social y sexual gracias a la reinversión de los géneros a través del personaje de Luisa. Y tu mamá encierra además todo un discurso político de México y tanto el film como la amistad de los muchachos termina en forma simbólica con el período de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000)y por consecuencia con la caída del imperio priísta. Cuarón realiza un análisis de género con la finalidad de otorgar voz al elemento femenino–Luisa–. Y tal y como afirma David Foster en su estudio sobre el cine mexicano contemporáneo: ¨The respresentation of gender is an integral part of contemporary Latin American cultural production, and film is no exception¨ (98). Y tu mamá es un film lleno de silencios, cambios, secretos, alegorías, resentimientos y dicotomías.

 

Works Cited

Anderson, Jeffrey. "Ooh Mama!"

http//www.examiner.com/ex_files/default.jsp?story=X0405YTUMAMAw.

Aufderheide, Pat. "Y tu mamá también." CINEASTE. 27.1 (2001): 32-33.

Basoli, A. G. "Sexual Awakenings and Stark Realities: An Interview with Alfonso Cuarón." CINEASTE. 27.3 26-29.

Bataille, Georges. El erotismo. Barcelona: Tusquets Editores, 1985.

Byrnes, Paul. "Y tu mamá también." http//:www.smh.com.au/articles/2002/08/23/1030052968253.html

Carreño, Mariana. "Moms away." http://www.offoffoff.com/film/2001/ytumama.php3.

Cirlot, Juan Euardo. Diccionario de símbolos. Barcelona: Editorial Labor, 1991.

Ebert, Roger. "Y tu mamá también." http://www.suntimes.com/ebert/ebert_reviews/2002/04/040504.html.

Foster, David William. Mexico City in Contemporary Mexican Cinema. Austin: University Press, 2002.

Lizarraga Cruchaga, Xabier. Una historia sociocultural de la homosexualidad: notas sobre un devenir silenciado. México, D.F.: Paidós, 2003.

Stuart, Jan. "Bye-bye, American Pie." The Advocate. (2002): 65.

Travers, Peter. "Y tu mamá también is a Sexual Grenade from Mexico." Rolling Stone 893 (2002):138.

Schmitz, Greg. "Y tu mamá también." http://movies.yahoo.com/shop?d=hp&id=

1808402932&cf=prev.

Y tu mamá también. Dir. Alfonso Cuarón. Perf. Gael García Bernal, Diego Luna and Maribel Verdú. IFC Films, 2001.

viernes, 2 de abril de 2010

Todo es Transitorio

  • Porque estas tan triste?

Tan solo estas empezando a vivir, y a pesar de ello, te sientas todos los días a lamentarte.

  • Que es lo que te preocupa?

_He visto muchos cuerpos sin vida que no han conseguido el descanso en el Rio Ganges, y en la orilla personas de todo el mundo se purificaban con la sangre de aquellos. Tuve la impresión de que celebraban la muerte y no la vida.

Porque es tan pobre este país donde nací?, parece que solo nacemos para sufrir y lamentarnos. La gente vive entre desgracias únicamente.

  • Y eEso te pone triste?

_Claro, quien quiere una vida llena de tristeza?

  • Estas equivocado, donde hay tristeza, hay alegría. Y es lo mismo del otro modo. Hermosas flores florecen, pero eventualmente mueren. Todo en este mundo está cambiando. Siempre en movimiento, nunca igual. Todo cambia, la vida del hombre es igual.

_Pero, si la muerte es inevitable, debe ser tristeza quien domina nuestras vidas? Aun cuando superemos el sufrimiento, busquemos amor y felicidad la muerte nulificara todo… No entiendo!!!, porque nacemos en este mundo? Cuando no podemos desafiar algo tan completo y eterno como la muerte.

  • Parece que lo has olvidado…!

_Olvidado?

_Eso es….!!!!

  • La muerte no es el final de todo… La muerte no es más que otra transformación…

Las flores retoñan y mueren…!!! Las estrellas brillan, pero eventualmente se apagan…!!! Todo muere, la tierra, el sol, y hasta algo tan inmenso como este universo, no está excluido.

Comparado con eso, la vida del hombre es tan efímera. Como un abrir y cerrar de ojos. En ese instante un hombre nace, en ese corto instante un hombre nace…!!! Se rie, llora, pelea, sufre, regocija, lamenta, odia y ama a otros…

Todo es transitorio, y luego, todos caemos en el sueño eterno llamado muerte

miércoles, 27 de enero de 2010

Ligero, siempre Ligero - León Felipe

Ser en la vida romero, 
romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos. 
Ser en la vida romero, 
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo. 
Ser en la vida romero, romero..., sólo romero. 
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo, 
pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero, 
ligero, siempre ligero. 

Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo, 
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos 
para que nunca recemos 
como el sacristán los rezos, 
ni como el cómico viejo 
digamos los versos. 
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos, 
decía el príncipe Hamlet, viendo 
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo 
un sepulturero. 
No sabiendo los oficios los haremos con respeto. 
Para enterrar a los muertos 
como debemos 
cualquiera sirve, cualquiera... menos un sepulturero. 
Un día todos sabemos 
hacer justicia. Tan bien como el rey hebreo 
la hizo Sancho el escudero 
y el villano Pedro Crespo. 

Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo. 
Pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero, 
ligero, siempre ligero. 

Sensibles a todo viento 
y bajo todos los cielos, 
poetas, nunca cantemos 
la vida de un mismo pueblo 
ni la flor de un solo huerto. 
Que sean todos los pueblos 
y todos los huertos nuestros. 

viernes, 15 de enero de 2010

I'm gonna miss this.

"How do you do it? How do you stay so calm with four young children?"

Part of it is just how God made me, I think. I am pretty calm with my children. And, honestly, often I stay calm even in the midst of chaos because, frankly, it's better than the alternative. A shrieking, freaking out mama is not going to make an already stressful situation any better. So, for the most part, I stay calm and try to be in the moment with my children. 

But how do I do it?

There is one little bit of inspiration that literally descended upon me almost two years ago, while I was holding Nuggey in the bathroom, that has completely revolutionized my parenting. When I keep this truth in mind, I find it as easy as apple pie to stay calm in the midst of toddler chaos. 

I remember that I'm gonna miss this. 

It was dark, during the end of bathtime, and Prince Charming was gone. I was doing dinner, baths and bedtime myself those days, as my husband worked late. It had been, undoubtedly, a long day with the kids. Big Mac was three, Nuggey was one and a half and Small Fry was a baby. It is as clear as day still, this memory. 

I was sitting on the toilet, drying MckNugget off after his bath. Small Fry, unable to roll, was sprawled on the floor of the bathroom on some towels, wearing nothing but a diaper and a grimace. Big Mac was still in the tub. He was squawking to get out and Small Fry was bellyaching for attention. But I slowly wrapped Nuggey up in his towel, determined to stay calm, and cuddled him in terrycloth. I slowly rocked him back and forth in my arms and sang Rock-a-bye Baby to my second born.

As I wrapped up the song, I prepared to sit Nuggey up and attend to the chaos that was the other children. After all, there were baths to finish, teeth to brush, diapers to put on, jammies to find and beds to tuck children into. But as he sensed me about to right him, Nuggey tossed his wet head back in my arms and looked up at me. "Uh-gain!" 

So I sang Rock-a-bye Baby one more time, but I told him it would be the last. Yet when I finished, he begged again for more. 

I didn't want to do more. I didn't want to sing to him one more time. I was tired. Tired of children, tired of singing, tired of the day. I just wanted it to be over. But then suddenly, as if fairy dust was sprinkled from the heavens right onto my tired head, the entire reality of my future set in.

I'm gonna miss this.

I looked down at little Nuggey, his damp eyelashes long and dark batting at me, his tiny bottom cradled in my hand, his soft, chubby legs thrown over my arm, his body entirely dependent on mine as I held him in my lap, and I could see the future. Nuggey, a grown boy, sporting a football jersey and facial hair, walked out of the bathroom. It was going to happen, and soon. And while I knew there would be joys with that time in my life, when our young children are teenagers and beyond, it struck me like a ton of bricks. 

When that time comes, I'm gonna miss this.

When Nuggey comes home from college, barely speaks a word to me and hibernates in his bedroom all summer, I'm gonna miss this. As my mind fast forwarded to the future, I knew that at that moment, I would give anything for 20 year old Nuggey to be a toddler again, just for one more hour, so I could rock him and sing while I stroked his wet head. 

And here, years earlier, I was being given my wish. I was able to rock Nuggey, a nearly helpless babe in arms, one more time. 

Given a new perspective from which to see, I sang Rock-a-bye Baby as many times as Nuggey would let me that night. Eventually Small Fry found her hands and started admiring them, and Big Mac grabbed a new tub toy. And I relished that time with my son in my arms, knowing that soon enough he would be all grown, and my arms would ache to hold him like a baby again.

I'm gonna miss this.

My mind cannot help but wander to those parents who have lost children. What on earth would they not give to hold their children again, even for a moment. I bet they would not complain about having to sing Rock-a-bye Baby one more time. Rather, they would probably give their right arm to sing it ten million times until their voice was hoarse and their eyelids closed in slumber.

And women with empty wombs who long and pray and ache for children? What honor am I doing them if I take for granted the fact that I have children, young children who are begging me to cuddle them, sing to them. I will love those women who long for a baby by loving my babies and not taking them for granted.

So, I determined right there and then in the bathroom to try to be ever thankful for the moments I do have with my children. I will not wish away their young years, always hoping to get more laundry done or other children dried off. I will relish each kiss, hug and song. I will leave their childhood behind with no regrets, no "I love you" unsaid, no cheek unkissed, no request to "Cuddle wif' me!" turned down. Even as the macaroni flies and the Sharpie stains my table, even when there are midnight wailers and globs of Desitin under my fingernails, I know...

...I know I'm gonna miss this.