Día con día escucho en el consultorio pacientes que aseguran que esta vez sí seguirán la dieta, que todo es cosa de fuerza de voluntad, que tienen que hacerlo... ¡NO! esas no son razones suficientes ni adecuadas, esa no es la motivación correcta, así lo más probable es que no lo logren y ¿sabes por qué? porque van contra corriente, porque es una lucha constante entre lo que quieren y lo que creen que deben, porque terminan agotados, desesperados y abandonan... ¡a cualquiera le pasaría!
La clave para no sufrir es interiorizar, o al menos esa es mi propuesta. Sí, es momento de entender que no se trata de vivir a dieta, de ir contra corriente y renunciar a todo lo que te gusta, que no es cosa de fuerza de voluntad ni de jurar que nunca mas te podrás comer un pastel de chocolate o una hamburguesa con papas.
La idea es replantear el estilo de vida que tienes y hacer las modificaciones necesarias para que estés sano y con ello alcances un peso y composición corporal saludable, adecuada, estable. Finalmente, como dicen por ahí, biografía es biología. Es decir, somos lo que hemos vivido, en cada centímetro de nuestro cuerpo encontramos trazos de lo que hemos hecho. Si tienes sobrepeso, problemas de salud o desbalance en tu composición corporal lo más probable es que no haya sido lo adecuado para ti.
En la medida en la que te alimentes bien, tengas actividad física y descanses, poco a poco tu cuerpo alcanzará los niveles óptimos de grasa y músculo, es decir, se estabilizará. Está demostrado, además, que un estilo de vida saludable, a la larga, no solo cura padecimientos que ya tenemos sino que evita complicaciones y disminuye la probabilidad de que aparezcan nuevos.
No necesitas vivir a dieta sino vivir comiendo bien. No es necesario que corras un maratón o subas el Everest, sólo hace falta que te levantes del sillón y camines 30 min (puede ser en una, dos o tres sesiones). No hace falta que te vayas a un lugar recóndito para poder descansar, con que cada noche duermas es suficiente. No necesitas grandes cosas ni planes extremos, necesitas únicamente interiorizar que por pequeño que parezca lo que estás haciendo, si lo haces el resto de tu vida, será suficiente.
Cuando aprendas a comer y a elegir los alimentos que te hacen bien y las cantidades que necesitas, poco a poco verás como tu metabolismo se hace más eficiente y se llena de energía... sin sufrir, casi solito. Lo mismo sucede con el ejercicio, el estrés, el descanso y con todo lo que hagas. Aunque creas que es poco, síguelo haciendo y verás resultados... te aseguro que llegarás a donde quieres estar.
Como dicen en yoga, trae a la mente consciente lo que haces, lo que quieres y poco a poco, con trabajo e intensión podrás alcanzarlo... evalúa que cosas no has hecho bien o cuáles podrías cambiar y cámbialas. Busca claridad y la emoción adecuada para motivarte y avanzar. Solo, por favor, no sufras. Piensa que todo lo que llevas vivido y lo que te falta por vivir, si decides simplemente esforzarte pero sin entender el proceso, lo padecerás. Si lo planteas al revés y disfrutas el proceso, lo de menos será alcanzar la meta.
Estás a tiempo de encontrar una nueva opción, no solo en tu alimentación sino en todo lo que haces. No niegues tus sentimientos y pensamientos negativos o que te hacen enojar, estar triste o que crees que no puedes manejar, simplemente obsérvalos, son tuyos, pero déjalos ir. Encuentra el camino de disfrute y tu vida será no solo más saludable sino mucho más sencilla...